Divorcio mutuo acuerdo Bilbao. El procedimiento de divorcio amistoso es un camino con una serie de hitos o momentos que debemos conocer y valorar. Si en este camino reina la cordura y el equilibrio puede hacerse de una forma poco traumática, y este es el objetivo principal que debe reinar en este tipo de acuerdo de disolución del matrimonio.
El documento que recoge las estipulaciones que regirán las relaciones en el futuro entre los cónyuges y los hijos es el convenio regulador que finalmente constituye el contenido de la sentencia de divorcio.
Redactar un convenio que recoja las necesidades presentes y futuras de una pareja que se divorcia, pero tienen en común una serie de bienes, hijos, obligaciones y cargas es una tarea que exige experiencia, empatía, visión y cierta visión de neutralidad.
En el convenio regulador se establecen las siguientes medidas:
En un divorcio de mutuo acuerdo no es extraño compartir abogado y procurador (obligatorio por tratarse de una demanda con sentencia judicial – Ley de Enjuiciamiento Civil-), pero en otros casos, por no ponerse de acuerdo en todos o alguno de los puntos anteriormente mencionados es habitual que cada miembro disponga de un abogado propio y compartir procurador y gastos de éste.
En ambos casos nuestro despacho puede representar los intereses de ambos, y de los hijos en común, o de una de las partes.
La experiencia en este tipo de divorcios es esencial ya que todo divorcio supone una carga emocional y tensión elevada, y será necesario cierto equilibrio que permita avanzar en el proceso.
Una vez redactado y acordado el convenio regulador, trámite que dura entre un mes y dos, se presentará en el jugado de familia quien fijará fecha para que ambos esposos se ratifiquen, manifestando su voluntad de poner fin a su matrimonio y como aceptan y acuerdan el convenio presentado.
El juez de familia dictará sentencia de aprobación del convenio regulador previo traslado al ministerio fiscal para que valore si alguna de las medidas estipuladas vulnera los intereses y necesidades de los hijos menores o incapaces del matrimonio.
Si el ministerio fiscal no se opone, o manifiesta acuerdo, el juez de familia dicta sentencia de divorcio procediéndose a la disolución civil del vínculo matrimonial, y aprobación definitiva del convenio regulador suscrito.
El matrimonio eclesiástico no puede disolverse por el procedimiento ordinario civil ya que no es de su competencia.
Si se desea incoar causa de disolución eclesiástica debe acudirse a los tribunales eclesiásticos y solicitar la anulación del matrimonio en base a una serie de supuestos recogidos en la legislación de la iglesia.
Ignacio me advirtió de que el proceso sería duro emocionalmente, que podría sacar lo mejor de nosotros, pero también lo peor, y que lo material no debía predominar sobre el interés de nuestros hijos y la recuperación de una vida y unas ilusiones futuras.
Haber contando con Ignacio como abogado ha sido una de las mejores decisiones que he tomado y ha sido un profesional que ha antepuesto mis intereses a los suyos. Da gusto contar con gente así en momentos tan difíciles.
Abogado especializado en Derecho de Familia, Separaciones, Divorcios, Parejas de Hecho, Pensiones, Guarda y Custodia de menores, Reclamación de Daños por accidentes de tráfico y laborales, Derecho Penal